Croissants caseros de masa madre, ligeramente dulces, con una textura suave y un generoso relleno de queso blanco semiduro derretido. Una receta artesanal que combina la fermentación natural con un procedimiento sencillo para preparar 12 deliciosos croissants.
Rendimiento: 12 unidades
Tiempo total aproximado: 3 horas
Fermentación final: 1 hora y 30 minutos
Horneado: 25 minutos a 175 °C
Ingredientes
Para la masa
- 100 g de masa madre natural, alimentada y activa
- 154 g (⅔ de taza) de leche a temperatura ambiente
- 70 g (5 cucharadas) de azúcar
- 100 g (2 huevos) de huevo
- 390 g (3 tazas) de harina de trigo todo uso, más un poco si hace falta
- 2 g (½ cucharadita) de sal
- 100 g (½ taza) de margarina o mantequilla a temperatura ambiente
Para el relleno
- 400 g de queso blanco fresco semiduro, ideal para derretir (Monterico de Monteverde), dividido en 12 porciones
Preparación
1. Preparar la masa
Mezclar la masa madre activa con la leche, el azúcar y los huevos. Incorporar la harina y la sal. Agregar la margarina o mantequilla a temperatura ambiente y amasar hasta obtener una masa homogénea, suave y manejable. Si está demasiado pegajosa, añadir un poco de harina, con moderación.
2. Formar los círculos
Dividir toda la masa en dos partes iguales. Estirar cada una hasta formar un círculo de tamaño similar.
Untar mantequilla o margarina sobre uno de los círculos y colocar el segundo encima. Estirar suavemente las dos capas juntas para formar una pieza más grande y delgada.
3. Cortar y rellenar
Cortar la masa en 12 triángulos. Colocar una porción de queso en la parte ancha de cada triángulo y enrollar hacia la punta para formar los croissants.
4. Dejar fermentar
Disponer los croissants en una bandeja para hornear, dejando espacio entre ellos. Cubrir ligeramente y dejar reposar aproximadamente 1 hora y 30 minutos, hasta que hayan crecido visiblemente y se sientan más ligeros.
En esta receta, los croissants crecieron rápidamente durante el reposo, una señal de que la masa madre estaba activa.
5. Hornear
Precalentar el horno a 175 °C. Hornear los croissants durante 25 minutos, o hasta que estén bien cocidos y dorados.
Dejar reposar unos minutos antes de servir, ya que el queso del interior estará muy caliente.
El secreto de estos croissants
La masa madre natural contribuye al desarrollo de aromas y sabores más complejos durante la fermentación. Su actividad, junto con la temperatura ambiente, influye en la rapidez con que crece la masa.
El resultado es una preparación artesanal, con una masa suave, un delicado toque dulce y el sabor cremoso del queso derretido.









