Estos panecitos para hot dog los preparé para una fiesta infantil de cumpleaños, pensando especialmente en unos niños muy queridos, hijos de grandes amigos, que no toman leche de vaca y tienen algunas restricciones alimenticias.
Quería prepararles un pan suave, agradable y hecho en casa, sin que sintieran que estaban comiendo algo diferente al resto de los niños.
Para conseguir esa suavidad utilicé tangzhong, una técnica japonesa que consiste en cocinar una pequeña parte de la harina con agua antes de incorporarla a la masa. El resultado es un pan suave y esponjoso, que conserva mejor su humedad.
La masa madre aporta sabor y aroma, mientras que la combinación de harina blanca, integral y avena le da una textura muy agradable.
Ingredientes
Tangzhong
- 20 g de harina de trigo
- 100 g de agua
Masa
- 150 g de masa madre activa
- Todo el tangzhong preparado
- 2 tazas de harina de trigo blanca
- ½ taza de harina integral
- ¼ taza de avena en hojuelas
- 40 g de aceite vegetal o margarina vegetal
- ¼ taza de azúcar morena
- 1 cucharadita de sal
- 70–100 g de agua adicional, según la absorción de la harina
Importante: Con el tangzhong la masa puede sentirse húmeda al principio. No agregues harina demasiado rápido. Dale tiempo a la masa para desarrollar estructura y absorber el líquido.
Preparación
1. Preparar el tangzhong
Coloca los 20 g de harina y los 100 g de agua en una olla pequeña.
Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta obtener una mezcla espesa y cremosa, similar a una pasta.
Retira del fuego y deja enfriar antes de incorporarlo a la masa.
2. Preparar la masa
Coloca en un recipiente la masa madre activa, el tangzhong, la harina blanca, la harina integral, la avena y el azúcar.
Comienza a mezclar y agrega poco a poco el agua adicional.
Incorpora la sal y finalmente el aceite o la margarina vegetal.
Amasa hasta obtener una masa suave y elástica.
La cantidad de agua puede variar. Comienza con menos y agrega solamente la necesaria para conseguir una masa suave y manejable.
3. Primera fermentación
Forma una bola y coloca la masa en un recipiente ligeramente engrasado.
Cubre y deja fermentar hasta que la masa haya aumentado notablemente de volumen y se sienta aireada.
El tiempo dependerá de la temperatura ambiente y de la actividad de la masa madre.
4. Formar los panes
Divide la masa en porciones de aproximadamente 85–90 g.
Forma cada porción en una bola tensa.
Déjalas reposar durante 15 minutos.
Luego aplana suavemente cada bola y enróllala formando un pequeño cilindro alargado, similar a una mini baguette.
Sella bien la unión y coloca cada pan con el cierre hacia abajo.
5. Fermentación final
Coloca los panes en una bandeja dejando aproximadamente 4–5 cm de separación, porque crecerán bastante durante la fermentación.
Cubre y deja fermentar aproximadamente 3–5 horas, dependiendo de la temperatura y de la actividad de la masa madre.
Están listos para hornear cuando se sienten inflados, ligeros y esponjosos al tocarlos suavemente.
6. Horneado
Precalienta el horno a:
375 °F / 190 °C
Hornea durante aproximadamente 18–22 minutos, o hasta que los panes estén ligeramente dorados.
Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla.
Un pan hecho pensando en ellos
Esta receta tiene un significado especial para mí.
No siempre cocinar consiste solamente en seguir una receta. A veces significa pensar en una persona, conocer sus necesidades y buscar la manera de que pueda disfrutar de algo tan sencillo como un pan recién horneado.
Estos panes fueron preparados para una fiesta de cumpleaños infantil y fueron hechos especialmente pensando en esos pequeños invitados.
Y creo que ahí está una de las cosas más bonitas de cocinar: hacer algo con las manos para que otra persona pueda disfrutarlo.
La Cocina de Luis







