septiembre 28, 2026

Pan Integral de Masa Madre con Semillas




PAN INTEGRAL DE MASA MADRE CON SEMILLAS

Un pan casero, nutritivo y lleno de sabor

Este pan nació de una idea muy sencilla: tomar una receta de pan que ya hacía en casa y transformarla en una versión más integral, con avena, linaza y semillas.

El resultado es un pan de miga suave, húmeda y ligeramente rústica, con el sabor característico de la masa madre y el toque tostado de las semillas de girasol y calabaza.

Es perfecto para el desayuno, para preparar tostadas o para un buen sándwich.


Rendimiento

1 pan grande de molde


Ingredientes

Para la masa

  • 1 taza de leche — aproximadamente 120 g
  • 80 g de agua tibia
  • 45 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 taza de harina de trigo todo uso — aproximadamente 120 g
  • 1½ tazas de harina integral — aproximadamente 180 g
  • ½ taza de avena en hojuelas — aproximadamente 40 g
  • 1 cucharada de azúcar morena — aproximadamente 12–13 g
  • 1 cucharadita de sal — aproximadamente 5–6 g
  • 150 g de masa madre activa, idealmente al 100 % de hidratación
  • 2 cucharadas de semillas de calabaza
  • 2 cucharadas de semillas de girasol
  • 2 cucharadas de linaza molida

Para decorar

  • Semillas de girasol
  • Semillas de calabaza


Preparación

1. Preparar la masa

En un recipiente grande colocar la leche, el agua tibia y la masa madre.

Agregar la harina todo uso, la harina integral y la avena.

Incorporar el azúcar morena y comenzar a mezclar hasta formar una masa.

Dejar reposar unos 20–30 minutos. Este descanso permite que las harinas integrales y la avena comiencen a hidratarse.


2. Incorporar la mantequilla

Agregar la mantequilla suave y la sal.

Amasar hasta obtener una masa homogénea y elástica.

La masa será más pesada y rústica que la de un pan elaborado solamente con harina blanca. Es normal: la harina integral, la avena y las semillas absorben bastante líquido.


3. Incorporar las semillas y la linaza

Agregar las semillas de calabaza, las semillas de girasol y la linaza molida.

Amasar suavemente hasta distribuirlas de manera uniforme por toda la masa.

No es necesario trabajar excesivamente la masa después de incorporar las semillas.


4. Primera fermentación

Colocar la masa en un recipiente ligeramente engrasado y cubrir.

Dejar fermentar a temperatura ambiente hasta que aumente claramente de volumen.

El tiempo dependerá de la temperatura ambiente y de la actividad de la masa madre. En mi caso, lo importante es observar la masa y no solamente el reloj.


5. Formar el pan

Cuando la primera fermentación haya terminado, colocar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada.

Formar un rectángulo y enrollar firmemente para darle forma de pan de molde.

Colocar en un molde previamente engrasado.

Humedecer ligeramente la superficie y colocar algunas semillas de girasol y calabaza para decorar.


6. Segunda fermentación

Cubrir y dejar reposar nuevamente hasta que la masa haya aumentado de volumen y se vea aireada.

La fermentación estará lista cuando al presionar suavemente la masa con un dedo, la huella regrese lentamente.


7. Hornear

Precalentar el horno a 180 °C.

Hornear aproximadamente 35–45 minutos, o hasta que el pan tenga una superficie dorada y esté bien cocido.

Retirar del molde y colocar inmediatamente sobre una rejilla.

Dejar enfriar completamente antes de cortar.

Este último paso es importante: aunque la tentación sea grande, cortar el pan caliente puede hacer que la miga se vuelva gomosa.


 


Para disfrutarlo

Este pan es especialmente bueno para el desayuno.

Una rebanada tostada con aguacate, huevo, queso o simplemente acompañada de un buen café es una combinación sencilla y deliciosa.

También funciona muy bien para preparar sándwiches porque su miga es firme pero suave y soporta bien los ingredientes.


Nota de Luis

Me gusta esta receta porque no busca convertir el pan en algo complicado.

La combinación de harina integral, avena, linaza y semillas aporta una textura y un sabor muy agradables, mientras que la masa madre le da ese carácter artesanal que busco en mis panes.

Además, lleva solamente una cucharada de azúcar morena, mucho menos que mi receta original.

Un buen pan no necesita muchos ingredientes. Necesita buenos ingredientes, tiempo y paciencia.




septiembre 27, 2026

Pan Bon


 

Pan Bon

Un sabor del Caribe costarricense

Rinde: aproximadamente 10 pancitos

El Pan Bon es un pan tradicional de la provincia de Limón, en la costa Caribe de Costa Rica. Forma parte de la rica tradición gastronómica afrocaribeña que ha dejado una huella profunda en la cocina costarricense.

Es un pan oscuro, aromático y especiado, con frutas secas y confitadas, cuyo sabor recuerda a la tapa de dulce, las especias y los aromas cítricos.

Esta es mi versión, preparada recientemente en Café Colón. Para darle un carácter especial, utilizo masa madre activa junto con una pequeña cantidad de levadura, además de tapa de dulce, pasas, frutas confitadas y especias.

El resultado es un pan suave, aromático y lleno de sabor, perfecto para acompañar una buena taza de café.


Ingredientes

Para la masa

  • 390 g de harina de trigo
  • 300 g de masa madre activa, idealmente al 100 % de hidratación
  • 120 g de leche
  • 100 g de huevo (aproximadamente 2 huevos)
  • 80 g de tapa de dulce molida
  • 115 g de mantequilla sin sal, suave
  • 6 g de levadura seca
  • 2 g de sal
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de canela
  • ¼ cucharadita de nuez moscada
  • ¼ cucharadita de clavo de olor
  • 1 cucharada de piel de mandarina, finamente picada
  • 80 g de pasas
  • 80 g de frutas confitadas, picadas

Preparación

1. Preparar la masa

Colocar en un recipiente la masa madre activa, la leche, los huevos, la vainilla y la tapa de dulce molida. Mezclar hasta integrar.

Agregar la harina, la levadura seca, la canela, la nuez moscada, el clavo de olor y la sal.

Mezclar hasta formar una masa homogénea.

2. Incorporar la mantequilla

Agregar poco a poco los 115 g de mantequilla suave, amasando hasta que quede completamente incorporada.

Continuar amasando hasta obtener una masa suave, elástica y ligeramente pegajosa.

No agregar harina en exceso; la masa debe conservar su humedad y suavidad.

3. Primera fermentación

Colocar la masa en un recipiente ligeramente engrasado, cubrir y dejar fermentar hasta que aumente de volumen y se vea aireada.

El tiempo dependerá de la temperatura ambiente y de la actividad de la masa madre.

4. Incorporar las frutas

Agregar la piel de mandarina, las pasas y las frutas confitadas.

Amasar suavemente hasta distribuirlas de manera uniforme.

5. Formar los panes

Dividir la masa en aproximadamente 10 porciones iguales.

Formar cada porción en una bola y colocarlas sobre una bandeja para hornear, dejando espacio entre ellas.

Cubrir y dejar reposar nuevamente hasta que estén notablemente infladas y ligeras.

6. Hornear

Precalentar el horno a 180 °C.

Hornear hasta que los panes estén bien dorados y cocidos en el centro.

Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Para disfrutarlo

El Pan Bon queda especialmente bien acompañado de una taza de café costarricense recién preparado.

En Café Colón lo disfrutamos como parte de esa combinación que tanto nos gusta:

pan, café y una buena conversación.

Nota de Luis

Esta es mi versión del Pan Bon, inspirada en la tradición del Caribe costarricense. La masa madre aporta profundidad de sabor y una textura especial, mientras que la tapa de dulce, las especias, las pasas, las frutas confitadas y la mandarina aportan ese carácter aromático que hace que cada bocado recuerde a Limón.

Una receta con historia, adaptada a mi cocina y preparada recientemente en Café Colón.


diciembre 01, 2025

Pan de Hamburguesa con Masa Madre

 Pan de Hamburguesa con Masa Madre

(Suaves, nutritivos y con un toque artesanal)

Introducción

Hay recetas que uno prepara simplemente para comer… y otras que se convierten en un pequeño regalo para quienes amamos.

Este pan de hamburguesa con masa madre es exactamente eso: suave, esponjoso, lleno de sabor y con ingredientes que alimentan de verdad. Lleva avena, harina integral y el toque vivo de la masa madre, que siempre nos recuerda que lo bueno toma tiempo y paciencia.

Y lo mejor: no tiene complicaciones. Es un pan para disfrutar, para compartir y para sorprender.

Ingredientes

  • 1 taza de leche
  • 100 g de agua tibia
  • 115 g de margarina
  • 4 tazas de harina todo uso
  • 1 taza de harina integral
  • 1/2 taza de avena en hojuelas
  • 1/2 taza de azúcar morena
  • 2 cdtas de sal
  • 300 g de masa madre activa


Preparación

1. Mezcla inicial

En un tazón grande, combina la leche, el agua tibia, la margarina, el azúcar morena y la sal. Mezclá hasta que todo se integre.

2. Agregar la masa madre

Incorporá los 300 g de masa madre y mezclá bien. No hace falta batir, solo asegurarte de que quede distribuida.

3. Añadir los sólidos

Agregá:

  • las 4 tazas de harina todo uso,
  • la 1 taza de harina integral,
  • y la 1/2 taza de avena en hojuelas.

Mezclá hasta formar una masa rústica.

4. Amasado

Amasá entre 8 y 10 minutos, hasta que la masa esté lisa, suave y apenas pegajosa.

Si está muy húmeda, podés agregar una cucharada de harina a la vez, pero no exagerés para que el pan quede esponjoso.

5. Primera fermentación

Dejá la masa en un tazón ligeramente engrasado, tapada, por 2 a 3 horas, o hasta que crezca visiblemente.

6. Formado de los panes

Dividí la masa en porciones de 98 g (o del tamaño que ocupés).

Armá bolitas tensando bien la superficie y colocálas en una bandeja con papel pergamino.

7. Segunda fermentación

Dejá reposar los panes entre 1 hora y 1 hora 40 min, hasta que se inflen y al tocarlos con el dedo, la marca vuelva lentamente.

8. Barnizado y linaza

(opcional pero recomendado)

Pintá con huevo batido (o solo agua si querés un acabado mate).

Poné linaza por encima para un toque nutritivo y artesanal.

9. Horneado

Horneá a 190–195 °C por 14–17 minutos, hasta que estén dorados por arriba.

Retirá, dejá enfriar y disfrutá ese aroma que llena toda la casa.



Cada pan que hacemos con nuestras manos es un recordatorio sencillo del cuidado de Dios: Él toma lo pequeño, lo mezcla, lo forma, lo deja crecer y al final lo convierte en alimento y bendición.

Así también hace con nosotros. Que este pan no solo llene la mesa, sino también el corazón con gratitud al Señor, que siempre provee y siempre transforma.


“Yo soy el pan de vida” 

Juan 6:35