noviembre 14, 2025

¿Qué es la Masa Madre?

 Muchos todavía se preguntan: “¿Qué es exactamente la masa madre?” Y la verdad es simple: la masa madre es levadura. Sí, levadura. La misma idea que se usa para hacer pan desde siempre, pero en su forma más antigua, natural y artesanal.



Mientras la levadura que compramos en el supermercado es un producto industrial, la masa madre nace de algo tan básico como harina + agua + tiempo. Nada más. Con eso, se despierta todo un mundo de microorganismos vivos que fermentan la masa y hacen crecer el pan, igual que cualquier levadura.

¿En qué se diferencian?

1. Velocidad

  • Levadura comercial: es rapidísima. En una o dos horas ya tenés el pan listo para hornear.
  • Masa madre: trabaja despacio. No corre, no improvisa. Se toma su tiempo… y lo convierte en sabor.

2. Antigüedad

La masa madre es la levadura más antigua usada por la humanidad. Se hacía pan con ella miles de años antes de que existiera cualquier fábrica. Nació por accidente: harina, agua y los microorganismos del ambiente hicieron lo suyo.

3. Sabor

Aquí está la diferencia definitiva:

  • Si abusamos de la levadura comercial, el pan sube rápido… pero queda sin carácter.
  • La masa madre, al fermentar lentamente, desarrolla aroma, profundidad y ese sabor que uno reconoce al primer bocado.

4. Microorganismos

  • Levadura comercial: es una sola especie, muy rápida y muy eficiente: Saccharomyces cerevisiae.
  • Masa madre: es una comunidad completa donde viven
    • levaduras naturales (producen alcohol), y
    • lactobacilos (producen ácido).

Por eso el pan con masa madre puede tener un sabor más complejo, entre suave y ligeramente ácido, según cómo se cuide.

5. El olor

Sí, huele “raro”. Pero es fermento, como el yogurt, la cerveza artesanal o una fruta madura. Es vida trabajando.

En resumen

La masa madre es levadura artesanal, lenta y llena de carácter.

La levadura comercial es levadura industrial, rápida y eficiente.

Las dos funcionan, pero la masa madre tiene algo que no se puede fabricar: tiempo, sabor y tradición.

Reflexión final

En la cocina, igual que en la vida, el tiempo transforma.

El pan hecho a prisa llena, pero no marca.

El pan que madura despacio, con paciencia, tiene sabor… tiene historia.

Así también obra Dios con nosotros: Él no nos apresura, nos fermenta el corazón despacito, día tras día, hasta que damos fruto.

Porque lo bueno —lo verdaderamente bueno— siempre toma su tiempo.


noviembre 13, 2025

Pancitos de Tapa Dulce y Marañón

Un pan con sabor a hogar

En la Cocina de Luis nos gusta seguir el ritmo del alma y de las estaciones.

Hay días en que el horno pide algo distinto, algo que huela a hogar.

Así nació esta receta de Pancitos de Tapa Dulce y Marañón, hechos con mantequilla, levadura y ese toque tradicional de la tapa dulce que nos recuerda las meriendas de antes.

No llevan masa madre, aunque también puede hacerse con Masa Madre en vez de levadura, pero sí llevan algo mejor: paciencia, cariño y fe, tres ingredientes que no fallan nunca.



Ingredientes (para 12 pancitos)

  • 1/2 taza de leche tibia (120 ml)
  • 2 cditas. de levadura instantánea
  • 2 cditas. de polvo de hornear
  • 160 g de tapa dulce (rallada o derretida con 2–3 cdas de agua caliente)
  • 3 huevos (150 g aprox.)
  • 4 tazas de harina todo uso (520 g aprox.)
  • 1 cdita. de sal (5–6 g)
  • 200 g de mantequilla blanda
  • 3/4 taza de mezcla de nueces y marañones picados grueso (80–100 g aprox.)
  • 1 huevo batido para barnizar



Preparación

  1. Disolvé la tapa dulce en 2–3 cucharadas de agua caliente hasta formar una miel espesa.
  2. En un tazón grande o batidora, mezclá la leche tibia con la levadura, la tapa dulce derretida, el polvo de hornear y los huevos.
  3. Agregá la harina y mezclá hasta integrar. Incorporá la sal.
  4. Amasá 3–5 minutos. Si la masa está muy blanda, añadí un poquito más de harina.
  5. Incorporá la mantequilla poco a poco y seguí amasando hasta que la masa quede lisa y suave.
  6. Añadí las nueces y marañones picados, solo lo justo para distribuirlos.
  7. Colocá la masa en un bowl aceitado, cubrí y dejá reposar 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
  8. Dividí en 36 bolitas pequeñas y colocá 3 bolitas por molde o en moldes de muffin (te saldrán 12 pancitos).
  9. Dejá levar 1 hora más, barnizá con huevo batido y, si querés, espolvoreá un poquito de tapa dulce rallada o nueces encima.
  10. Horneá a 180 °C (350 °F) por 20–25 minutos, hasta que estén dorados y perfumados.
  11. Enfriá sobre rejilla… si logran llegar fríos antes de que alguien se los coma. 

A veces, una receta sencilla nos recuerda que el amor de Dios también se manifiesta en las cosas cotidianas:

en el pan compartido, en el aroma que llena la casa, en el descanso del alma al final del día.


Jesús dijo:

“Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre.”

— Juan 6,35


Que cada pancito nos ayude a recordar eso:

que cuando compartimos, el Señor mismo se hace presente entre nosotros


Camarones salteados con arroz casero

Un plato sencillo, sabroso y hecho con cariño

Hay días en que uno no quiere complicarse, pero sí comer bien.

Tenía un poco de arroz ya preparado y unos camarones frescos… y con apenas unos minutos en la cocina salió este plato lleno de sabor. No hace falta mucho: solo ingredientes sencillos, fuego vivo y ganas de disfrutar algo hecho en casa.

El resultado fue tan bueno que vale la pena compartirlo. Aquí va la receta, tal como la preparé.



Camarones salteados con arroz casero

Ingredientes (1–2 porciones):

  • 10–12 camarones medianos, limpios
  • 1 taza de arroz ya cocido
  • ½ cebolla pequeña picada
  • 1 diente de ajo picado
  • ¼ chile dulce (pimiento) picado
  • 1 cda de aceite
  • Sal y pimienta al gusto
  • (Opcional) un chorrito de salsa inglesa o soya
  • (Opcional) un toque de mantequilla o jugo de limón
  • Cebollino y cilantro fresco picado para terminar

Preparación

  1. Saltea los vegetales:
    En una sartén con un poco de aceite, sofreí la cebolla, el ajo y el chile dulce hasta que doren y suelten su aroma.
  2. Agregá los camarones:
    Condimentalos con sal y pimienta. Cocinalos unos minutos por lado, hasta que estén rosados.
  3. Incorporá el arroz:
    Añadí el arroz cocido y mezclá bien para que tome todo el sabor del salteado. Si te gusta, poné un chorrito de salsa inglesa o soya.
  4. Final y frescura:
    Apagá el fuego, agregá el cebollino y el cilantro fresco. Unas gotas de limón o una pizca de mantequilla realzan todo.


Un plato sencillo, rápido y con ese gusto que solo da cocinar con lo que uno tiene a mano.

Ideal para esos días en que el cuerpo pide algo sabroso y el alma, algo tranquilo.


septiembre 24, 2025

Alfajores con Dulce de Leche

 En la Cocina de Luis creemos que los detalles dulces hacen la vida más bonita. Y pocos hay tan especiales como unos alfajores recién hechos: galletitas suaves y mantequillosas que se deshacen en la boca, unidas por el abrazo perfecto del dulce de leche.



Hoy quiero compartirles esta receta que combina sencillez y tradición, con ese toque casero que tanto nos gusta. Alfajores ideales para acompañar la tarde con un café recién colado, una buena conversación y, por supuesto, con mucho cariño en cada bocado.



Alfajores con Dulce de Leche

La clásica galleta de mantequilla se encuentra con el cremoso dulce de leche en estos irresistibles alfajores, un verdadero tesoro de la repostería sudamericana.

Ingredientes

Preparación

1. Preparar la bandeja y tamizar

Forra una bandeja de horno con papel encerado o tapete de silicón. Tamiza juntos la harina y el azúcar en polvo.

2. Hacer la masa

En un procesador de alimentos, mezcla la harina con la mantequilla hasta que parezca arena gruesa (unos 20 segundos). Con la máquina encendida, añade el agua poco a poco en forma de hilo hasta que la masa se junte (unos 20 segundos más).

3. Reposar en frío

Divide la masa en 2 discos, aplánalos y envuélvelos en plástico de cocina. Refrigera por 1 hora.

4. Estirar y cortar

Precalienta el horno a 180 °C (350 °F).

En una superficie enharinada, estira un disco de masa hasta ½ cm de grosor. Corta círculos con un cortador de 4–5 cm. Pásalos a la bandeja.

Haz lo mismo con el otro disco y vuelve a juntar los recortes para aprovechar todo. Espolvorea la mitad de los círculos con azúcar de decoración.

5. Hornear

Hornea por unos 15 minutos, girando la bandeja a la mitad del tiempo, hasta que las galletas estén doradas.

Pásalas a una rejilla para enfriar completamente.

6. Rellenar y armar

Unos 30 minutos antes de servir, unta 1–2 cucharaditas de dulce de leche frío sobre una galleta sin azúcar. Cubre con otra galleta (de las azucaradas) formando un alfajor.

👉 Consejo: No los armes con demasiada anticipación, porque el dulce de leche ablanda las galletas.

Conservación

  • Las galletas sin rellenar se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 3 días.
  • El dulce de leche se conserva tapado en refrigeración.


julio 15, 2025

Receta Clásica: Queque de Banano con Nueces y Lustre Cremoso

 En la Cocina de Luis nos gusta lo hecho en casa, con calma, con amor… y con banano bien maduro. Hoy quiero compartirles una receta que ha sido favorita de muchos clientes: el queque de banano con nueces, suave, húmedo y con un toque de cariño en cada porción. Y para hacerlo aún más especial, lo cubrimos con un delicioso lustre de queso crema y vainilla, y lo terminamos con nueces por encima.

Ideal para una tarde lluviosa, con una taza de café en prensa francesa o un buen capuchino.

📝Ingredientes para el queque:

  • 1 barra de mantequilla (unos 115 g)
  • 1¼ tazas de harina todo uso
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ½ cucharadita de sal
  • ¾ taza de azúcar morena
  • 2 huevos grandes
  • 1½ cucharaditas de vainilla pura
  • 3 bananos medianos muy maduros, triturados
  • ½ taza de nueces picadas

👨‍🍳 Preparación del queque:

  1. Precalentá el horno a 350°F (175°C) y engrasá un molde rectangular (de unos 23 x 13 cm).
  2. En la batidora, batí la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla esté suave y esponjosa.
  3. Agregá los huevos uno a uno y luego la vainilla.
  4. En otro tazón, mezclá la harina, polvo de hornear, bicarbonato y sal. Añadilo poco a poco a la mezcla anterior.
  5. Agregá los bananos triturados y mezclá bien.
  6. Por último, incorporá las nueces.
  7. Verté la mezcla en el molde y horneá por unos 50 minutos, o hasta que al insertar un cuchillo salga limpio.
  8. Dejá enfriar unos 10 minutos antes de desmoldar.

Lustre de queso crema y nueces:

Ingredientes:

  • ½ taza de azúcar en polvo (cernida)
  • 220 g de queso crema (a temperatura ambiente)
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 40 g de nueces picadas

Preparación:

  1. Batí el queso crema hasta que esté suave.
  2. Agregá el azúcar en polvo y la vainilla. Batí hasta que esté cremoso y sin grumos.
  3. Cubrí el queque frío con el lustre. Si tenés manga pastelera, podés decorarlo bonito.
  4. Terminá con las nueces por encima.

☕ Una pausa con sabor y propósito

Este queque no solo es rico, también es una forma de compartir un momento con alguien, de detenerse, de agradecer. En Café Colón creemos que un buen café y un buen queque pueden ser el comienzo de una buena conversación… y también de un día mejor.


Si lo hacés en casa, contame cómo te quedó. Y si no, pasá por el café: siempre tenemos un pedacito esperándote.


Bendiciones,

Luis